¿Existe alguna vacuna, medicamento o tratamiento para COVID-19?

Aunque algunas soluciones de la medicina occidental o tradicional o los remedios caseros pueden ser reconfortantes y aliviar los síntomas leves del COVID-19, hasta ahora no se ha demostrado ningún medicamento que prevenga o cure esta enfermedad.

La OMS no recomienda la automedicación con ningún medicamento, incluidos los antibióticos, para prevenir o curar el COVID-19. Sin embargo, hay varios ensayos clínicos en curso para medicinas tradicionales y occidentales.

La OMS coordina los esfuerzos de desarrollo de vacunas y medicamentos para prevenir y tratar COVID-19 y continuará proporcionando información actualizada a medida que los resultados de la investigación estén disponibles.

Las formas más efectivas de protegerse y proteger a los demás del COVID-19 son:

  • Lávese las manos minuciosamente y con frecuencia;
  • Evite tocarse los ojos, la boca y la nariz;
  • Cúbrase la boca con un codo curvo o un pañuelo. Si se utiliza un pañuelo, debe desecharse inmediatamente después de su uso y lavarse a mano;
  • Mantenga una distancia de al menos un metro de otras personas.

¿Se recomienda el uso de mascarillas médicas para prevenir la propagación del COVID-19?

Actualmente, no hay pruebas suficientes a favor o en contra del uso de máscaras (médicas o de otro tipo) por personas sanas en general.

Pero la OMS está estudiando activamente los datos científicos en rápido crecimiento sobre su uso y actualiza constantemente su orientación sobre el tema.

El uso de mascarillas médicas se recomienda principalmente en entornos de atención médica, pero puede considerarse en otras circunstancias.

Las máscaras médicas deben combinarse con otras medidas importantes para prevenir y controlar las infecciones, como la higiene de las manos y el distanciamiento físico. Se señala su uso en:

Personal sanitario

Se recomiendan los tipos N95, FFP2 o máscaras médicas y respiradores equivalentes y deben reservarse para los profesionales de la salud que tratan pacientes.

El contacto cercano con personas con infección probable o confirmada por el virus COVID-19 y su entorno es la principal vía de transmisión, por lo que los profesionales de la salud son los más expuestos.

Personas enfermas y con síntomas de COVID-19

Cualquier persona que esté enferma con síntomas leves, como dolor muscular, tos leve, dolor de garganta o cansancio, debe aislarse en casa y usar una mascarilla médica de acuerdo con la recomendación de la OMS sobre atención domiciliaria para pacientes con posible infección por el virus COVID-19.

Toser, estornudar o hablar pueden generar gotitas que hacen que la infección se propague.

Estas gotas pueden golpear la cara de otras personas cercanas y caer al entorno circundante. El uso de una máscara médica por parte de una persona infectada que tose, estornuda o habla puede ayudar a proteger de la infección a las personas que lo rodean.

Si un paciente necesita ir a un centro de salud, debe usar una máscara médica.

Cualquiera que cuide a un paciente con COVID-19 en casa

Quienes cuidan a personas con COVID-19 deben usar una mascarilla médica para protegerse. Nuevamente, el contacto cercano, frecuente y prolongado con alguien con COVID-19 pone a los cuidadores en alto riesgo.

Los tomadores de decisiones nacionales también pueden optar por recomendar el uso de máscaras médicas por parte de determinadas personas, adoptando un enfoque basado en el riesgo.

Este enfoque tiene en cuenta el propósito de la máscara, el riesgo de exposición y la vulnerabilidad del usuario de la máscara, el entorno, la viabilidad de su uso y los tipos de máscara.

Cómo usar una mascarilla médica correctamente

Si opta por utilizar una máscara, considere lo siguiente:

  • Antes de tocar la mascarilla, lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón;
  • Inspeccione la mascarilla en busca de roturas o agujeros;
  • Oriente la parte superior hacia arriba (donde se encuentra la tira de metal);
  • Asegúrese de mirar hacia el lado correcto de la máscara (el lado de color);
  • Ponte la mascarilla en la cara. Apriete la tira de metal o el borde rígido de la máscara para moldearla a la forma de su nariz;
  • Tire hacia abajo de la parte inferior de la máscara para que cubra su boca y barbilla;
  • No toque la máscara mientras la usa por motivos de protección;
  • Después de usar la mascarilla, retírela con las manos limpias; quite las bandas de goma detrás de las orejas, manteniendo la máscara alejada de su cara y ropa, para no tocar las superficies potencialmente contaminadas de la máscara;
  • Deseche la mascarilla en un recipiente cerrado inmediatamente después de su uso. No reutilice la mascarilla;
  • Practique la higiene de manos después de manipular o desechar la mascarilla. Utilice un desinfectante a base de alcohol o, si está visiblemente sucio, lávelos con agua y jabón.

Tenga en cuenta que existe una escasez mundial de máscaras médicas (máscaras quirúrgicas y máscaras N95), por lo que deben reservarse para los profesionales de la salud siempre que sea posible.

Recuerde que las máscaras no sustituyen a formas más efectivas de protegerse a sí mismo y a los demás del COVID-19, como lavarse las manos con frecuencia, cubrirse la boca con un codo o un pañuelo doblado y mantener una distancia de al menos un metro con otros.

Siga las recomendaciones de la autoridad sanitaria nacional sobre el uso de máscaras.

¿Cuánto tiempo pasa entre la exposición al COVID-19 y el desarrollo de los síntomas?

El tiempo entre la exposición al COVID-19 y la aparición de los síntomas suele ser de cinco a seis días, pero puede oscilar entre 1 y 14 días.

¿Cuál es la relación entre COVID-19 y los animales?

COVID-19 se transmite de persona a persona.

Sabemos mucho sobre otros virus de la familia de los coronavirus y la mayoría de estos tipos de virus se originan en animales. El virus COVID-19 (también conocido como SARS-CoV-2) es un virus nuevo en humanos.

La posible fuente animal de COVID-19 aún no se ha confirmado, pero se está investigando.

La OMS continúa monitoreando las últimas investigaciones sobre este y otros temas relacionados con COVID-19 y proporcionará información actualizada a medida que haya nuevos datos disponibles.

Tipos de test para COVID-19

Técnica de PCR

Las pruebas para detectar el material genético del virus utilizan la técnica de PCR (reacción en cadena de la polimerasa). Es la técnica diagnóstica de referencia por su alta sensibilidad y especificidad y parte fundamental de las pruebas de cribado y contacto.

Permite la detección y amplificación de un fragmento del material genético del virus, que en el caso del coronavirus es una molécula de ARN.

Las muestras recomendadas para el diagnóstico microbiológico son preferiblemente las obtenidas del tracto respiratorio superior: el famoso hisopado rápido para covid en la nasofaringe (preferiblemente porque es donde se detecta la mayor carga viral) y/u orofaringe.

Un resultado positivo confirmaría que el paciente está infectado con SARS-CoV-2. Si la PCR no detecta el material genético del virus, el resultado sería negativo, lo que indica que la persona no está infectada.

Sin embargo, a pesar del resultado, si existe una sospecha clínica importante, se debe realizar otra PCR confirmatoria. Una PCR también puede ser positiva sin síntomas si el paciente se encuentra en período de incubación.

Test de Antígenos

En este caso, la detección no es del material genético que contiene, sino de todo el virus a partir de la detección de los denominados antígenos virales (es decir, las proteínas que lo componen). Una forma de detectar esto es utilizar las denominadas pruebas de detección rápida de antígenos (RADT).

Las más habituales se basan en pruebas de flujo lateral o tiras reactivas (salvo algunas diferencias, similares a las pruebas de embarazo en farmacias).

Suelen estar formados por materiales adsorbentes (como los derivados de la celulosa) y contienen varios reactivos que ya han sido adsorbidos, lo que provoca un cambio visible a simple vista al contacto con la sustancia diana a detectar.

También se toma una muestra nasofaríngea del paciente, se mezcla con la solución de reactivo y se colocan unas gotas de la mezcla en la tira reactiva. La lectura del resultado generalmente visual puede tener lugar después de unos minutos en el área de detección.

Prueba serológica

Las pruebas serológicas se basan en la detección indirecta del virus mediante la medición específica de los anticuerpos que produce el propio cuerpo de la persona infectada. No es necesario que la infección esté activa, es decir, que el virus todavía esté presente en el organismo infectado.

Por tanto, es útil no solo como método de diagnóstico, sino también en estudios epidemiológicos, ya que permite medir los niveles de anticuerpos con el tiempo.

Además, es posible distinguir entre diferentes tipos de anticuerpos que se producen en las diferentes etapas de la infección:

  • Las inmunoglobulinas M (IgM), generadas temprano indican un proceso de infección aguda por el virus.
  • Las inmunoglobulinas G (IgG), que son más comunes, indican los anticuerpos protectores que se han generado en respuesta a la infección.

En resumen, los test serológicos covid 19 pueden proporcionar información valiosa sobre una infección activa o previa.

Por lo tanto, puede ser una herramienta de diagnóstico masiva, especialmente importante con el SARS-CoV-2, donde hay un número muy alto de pacientes asintomáticos y el período de incubación sugiere que pueden pasar hasta aproximadamente 14 días antes de que aparezcan los síntomas.

Esto se hace extrayendo sangre (puede ser capilar). La muestra se transfiere directamente a la prueba (generalmente visualmente) y el resultado se obtiene después de unos minutos en el área de detección.