Las mechas Balayage son la coloración de moda que se adaptan a cualquier tipo de rostro y a cualquier edad. Descubrí cómo pueden adaptarse a tu rostro para rejuvenecerlo y que la luminosidad juegue a tu favor.

Tienen más de 30 millones de búsquedas en Instagram e inclusive perfiles propios dedicados a una extensa inspiración de posibilidades. Las mechas balayage son la máxima tendencia de la temporada estival. Sientan de maravilla a cualquier color de cabello, así como a todos los tipos de rostro y a cualquier edad. Las balayage, que son la base de las mechas face framing, se adaptan a rubias, a morenas, a castañas, a pelirrojas e inclusive a colores fantasía.

Eso sí, para conseguirlas y que jueguen a favor del rostro, siempre es importante acudir a un profesional. Es importante saber que lo que se busca con el juego de claroscuros de estas mechas, es alumbrar el rostro una vez que la luz se refleja sobre las zonas más claras.

«Si dejamos los reflejos en la parte de la mirada y pómulos haremos que los ojos se vean más grandes. Si damos luz a partir de parte de la barbilla, lo que conseguimos es alargar el rostro, también estilizarlo, ya que los tonos oscuros reducen», comenta Raquel Saiz de Salón Blue by Raquel Saiz desde Torrelavega (Cantabria).

Las claves de la experta están en generar un impacto de la manera más gradual y natural viable. ¿ Su variante favorita? El melting. «Las balayage se realizan a mano alzada y lo que consiguen es frescura en la aparición del color. Con las melting trabajamos el color creando una gradación cromática mucho más natural. Por eso es más indicada si lo que pretendemos es suavizar unos rasgos muy marcados», dice la experta.

Qué mechas balayage según qué tipo de rostro

El juego de luces cobra particular trascendencia a la hora de colocarlo estratégicamente de acuerdo a la forma de cada rostro. Los mechones claros iluminan y los oscuros enmarcan y disminuyen. Teniendo presente esto, ¿cómo se usan las balayage?

«Los rostros alargados necesitan que los mechones próximos al rostro sean claros. Partiendo desde las sienes y sobrepasando la barbilla para difuminar la verticalidad del rostro. A los redondos les debemos dar más dureza y lo conseguiremos creando las mechas a partir de media cara, matizando ligeramente los mechones más próximos al rostro. En cuanto a los rostros cuadrados, debemos suavizar la zona de la mandíbula y lo haremos situando las mechas por debajo de los pómulos y matizando un poco la raíz para corregir desde arriba el óvalo. Si es triangular, las mechas deben comenzar a mitad de rostro para compensar la diferencia de volúmenes», afirma Raquel Saiz.

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